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Ensalada de maramu 'y empanadas de ensalada

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Amasar una masa compacta, teniendo cuidado de no tener contacto directo entre la levadura y la sal, luego dejar que suba. (el mío sabía mucho) :)

De la masa levantada, formamos 12 grumos que se rocían con agua o se tapan para que no se sequen hasta que horneamos todos los pasteles.

Para el relleno, rompa las verduras (excepto el eneldo), mézclelas con la sal y luego exprima el exceso de agua. Agrega la urda y el eneldo picado, luego mézclalos.

Extender un poco el primer terrón de masa y poner unas dos cucharadas del relleno obtenido.

Recolectamos, luego esparcimos la masa cuidando de no romperla, de lo contrario el relleno se esparcirá en la sartén y la tarta se empapará de aceite.

Horneamos cada pastel en una sartén en la que previamente hayamos calentado un poco de aceite (es preferible el aceite de palma u otros aceites recomendados para cocinar). Hornea un poco las tartas por ambos lados, hasta obtener un hermoso color dorado.

¡Buen apetito!

1

Para los pasteles en ayunas, renuncie a la urda u otros quesos. Se puede utilizar como relleno y magiun, repollo, patatas, o lo que no, azúcar o nueces molidas.

2

Normalmente, este relleno se prepara a partir de hojas de loboda, colas de cebolla verde (cómo acostarse con nosotros :)), cuajada de oveja y eneldo. He recogido loboda del huerto y lo he puesto en el congelador, pero como tuve la suerte de tener un poco de ensalada fresca, cebollas y eneldo del huerto, en noviembre aproveché. Urda, tenía un antojo. ¡Recomiendo encarecidamente ambos rellenos!


¿De dónde viene la alegría del gusto?

No sé si es lo mismo para ti, pero me fascina la conexión entre nuestras emociones y la comida. La forma en que los sentidos responden a estímulos como & # 8222 a la madre en casa & # 8221, el hecho de que el sabor de la comida puede pasar de ordinario a extraordinario no dependiendo de los ingredientes, cocción o técnica de cocción sino según la hora, el lugar y compañía donde comemos & # 8211 estas cosas parecen dignas de estudio. Tal vez alguien los esté estudiando (quién sabe, tal vez incluso los famosos investigadores británicos) y nos despertamos mañana o pasado con el desvelamiento del misterio sobre la mesa. Hablando de comidas: no sé si Hochland fomenta estudios como el que hablamos anteriormente, pero estoy seguro de que fomenta las comidas familiares, de lo contrario no habría hablado de la alegría del gusto. Y hablando de comidas en familia, para mí las mejores son las que nos unen a todos el mayor número posible (somos muchos, en muchos rincones del mundo y por eso bastante difícil de reunir) en torno a las golosinas cocinadas. por los padres. Sopa de pollo (criada en casa) hecha por mi mamá, filetes hechos por mi papá, sopa de verduras cubierta con crema o empanadas de Codrenesti hechas por la mamá de Raluca, los sarmales que casi nunca hago pero que tenemos cada vez que vamos a casa & # 8211 todo esto es mejor cuando la familia está alrededor de los platos.

Si tienes la sensación de & # 8222mmm, todavía quiero & # 8221 cuando comes con la familia, significa que no somos tan diferentes. Y significa que tienes algo de qué hablar (de eso es de lo que estaba hablando). Espero vuestras historias sobre las comidas familiares, desde hoy hasta el 22 de mayo. Debes estar en los comentarios de este artículo (y no en otros, o por correo electrónico), dejar una dirección de correo electrónico válida al completar el formulario de comentarios y tener paciencia antes del 22, cuando elijo diez historias. Me emocionan más, porque estamos hablando de emociones aquí & # 8211 que serán recompensadas con golosinas de Hochland, que fomentan las comidas en familia, porque en la familia la alegría del gusto es mayor. Si desea investigar y obtener más información sobre la alegría del gusto, también tienes la página de Facebook.

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65 comentarios

La comida familiar, una, rara vez dos al día, es como una reunión con viejos amigos.Después de un día de oficina, escuela y otras actividades laborales, después de que los paquetes se comen a la carrera y la mayoría de las veces se acaba de probar, la comida con su familia. restaura el equilibrio, la paz y ... la alegría del gusto. no tanto la comida en sí como su preparación. todo se lleva a cabo como un ritual & # 8230los pequeños caminan para ayudar todo lo que pueden, el marido hace los últimos & # 8222 preparativos & # 8221 porque es el chef de turno :)., en las familias se hace más rico & # 8230

¿Ha publicado la receta de los pasteles en la cuarta imagen de arriba? Se ven deliciosos y ahora me ocuparía de ellos. :)
Gracias.

Para mi comer con la familia y los seres queridos es un verdadero placer y delicia. Me gustan mucho las fiestas cuando la mesa se decora con diferentes adornos y todo es una amalgama de olores que te da un estado eufórico, el olor a tarta es apetecible y te apetece simplemente romperle los sarmalutes con crema agria y polenta yo comería sin parar, el vino debe ser agradable y todo esto que sirves con tus seres queridos es perfecto y te hace el ser más feliz del mundo como es ideal para sentir cada vez que comemos en familia

Me encantan las comidas familiares ... son tan maravillosas & # 8230 Desafortunadamente, la vida moderna ha borrado este hábito de nuestro horario & # 8230 Afortunadamente, en mi caso esto no sucede & # 8230 En nuestra casa, la comida familiar es la letra de la pequeña ley Me han enseñado que es importante cenar con todos tus seres queridos y nunca renunciaré a este consejo. Para mí, la comida tomada con la familia significa un verdadero tesoro: me ofrece un ambiente cálido, un ambiente agradable, muchas golosinas en la misa llevada con la familia es el lugar donde compartimos nuestras alegrías y tristezas y aquí nos enteramos de lo que es. Sucede en la vida del otro Algunos pueden encontrar este hábito rígido, pero a mí me gusta: me siento seguro cuando estamos todos juntos, y el hecho de que tengo una relación cercana con mis padres, mi hermana y mi abuelo. Es una sensación única, una sensación relajante y no reemplazaría (¡por ahora!) El tiempo que pasas en casa, a la hora de comer, con un viaje a la ciudad, con amigos o con mi novio. Entonces, mientras viva con mi familia, estoy feliz de comer siempre con ellos, como familia. Siempre es tan querido para mí cuando veo tanta alegría en el rostro de mi madre cuando comemos de todo del plato y le decimos: "¿Mami fue lo que cocinaste tan rico y sabroso?" Es como si viese a mis papás que siempre se pelean :))) (mi hermana y yo) cuando ponemos un trozo de nuestros chicos debajo de la mesa (tenemos 2 cachorros muy lindos). ¿Y no es así que en las familias la alegría del gusto es mayor? & # 8230.

Bogdan, busca pasteles de codrenesti en el blog.

No sé qué significa para otras comidas en familia, pero para mí son una verdadera ocasión de alegría y un regalo para el alma.
Desafortunadamente, los momentos en los que todos logramos reunirnos alrededor de la mesa son bastante raros, tal vez por eso los valoro tanto. Muchos de los miembros de la familia viven en diferentes partes del país, algunos incluso en el extranjero, por lo que logramos reunirnos solo para vacaciones o eventos importantes.
Esos momentos pasados ​​en la mesa, en familia, disfrutando de una buena comida y contando la luna y las estrellas son únicos y muchas veces regreso con el pensamiento de la infancia, los momentos en los que logramos dedicarnos más tiempo el uno al otro.
Mientras escribo este mensaje, siento que me inunda el olor a chucrut en las hojas de parra que prepara mi madre, el olor a pasteles recién sacados del horno o el aroma de la sopa de ternera. La alegría de estos sabores es perfecta y tiene su encanto solo en las comidas familiares.
Hay ciertos gustos, olores y hábitos que te hacen pensar en la familia, te transportan a la infancia y hacen que nunca los olvides, y para mí las comidas en familia forman parte de esta categoría de hábitos.

En nuestra casa, comer en familia es la letra de la ley. Desayunamos y cenamos juntos todos los días. Al mediodía, todos están en el trabajo y el pequeño está en el jardín de infancia. La cena para nosotros es un momento muy importante porque este encuentro nos mantiene unidos todo el tiempo, nos contamos cosas y acontecimientos del día. Comer con la familia crea conexiones entre los miembros de la familia y mejora la comunicación entre ellos. Me siento extraordinariamente bien cuando tengo a las personas que más quiero, me da más seguridad, confianza y bienestar porque veo a mi familia unida y feliz!

La comida familiar es muy importante, me gusta tener a mis seres queridos en mi mesa, es decir, padres, esposo e hijos es una cosa maravillosa ver a todos alrededor de la mesa donde los platos están cuidadosamente elaborados y decorados con gusto y mucho cariño. 8230 atrae la atención de todos y cuando ves la sonrisa de aprobación por todo lo que has hecho, importa mucho, es una alegría mayor cuando hablas de lo que cocinaste, los ingredientes que usaste, la decoración que te hace mirar con atención de esa manera y el amor de los seres queridos. sensacional sentir tanta energía alrededor y sobre todo si se aprecian los platos que sirves es maravilloso, la comida familiar es importante para mí como madre, esposa y nuera al mismo tiempo, soy orgulloso de lo que cocino y soy apreciado por mi verdadero valor.

Las comidas en familia, un hábito menos común en mi caso porque el de arriba quería que yo estuviera lejos de mi familia y, a su vez, mis hijos viven cada uno con sus familias bastante lejos de mí. Por supuesto, cada vez que nos reunimos todos en casa, hago la comida que sé que aprecian, aunque sea comida tradicional para las fiestas, cumpleaños o simplemente un almuerzo de sábado o domingo. Siendo de Bihor, mi esposo olteniano, logré con el tiempo combinar las dos áreas del país bastante diferentes desde el punto de vista gastronómico, por lo que hice que a mi esposo le gustara la sopa de pollo con fideos. Hecha por mí con pollo real. & # 8221 huevos, para poner crema agria en sarmale, o como sopa de lechuga hecha como en casa de mi madre. En cambio, aprendí a hacer una sopa olteniana muy roja, generalmente porque ponen mucho & # 8222platagele & # 8221 hecho en la casa del ama de casa, lo que le da ese sabor amargo tan bueno y el bistec más seco que nosotros ...
Qué puedo decir de las tartas que llamas & # 8222codrenesti & # 8221, pero se hacen en todas partes en Transilvania, incluso en Banat, también las hago con patatas (que sazonaré con lo que tengo en casa) o chucrut., que es una delicia y es del agrado de todos. Así que siempre que nos encontramos con todos o al menos una parte, las comidas en familia son un auténtico placer por un lado para quienes disfrutan de los platos y por supuesto una recompensa para la madre que los prepara.

Desafortunadamente para muchas familias, comer juntos se ha convertido en un hábito olvidado & # 8230 Vivimos en un mundo donde el tiempo nunca parece ser suficiente, y a veces nos olvidamos del & # 8222 Joy of Taste & # 8221, ¡que podemos disfrutar juntos! Esto sucede en mi familia de vez en cuando, pero todavía tratamos de reunirnos alrededor de la mesa al menos para cenar. Es como si entonces las golosinas preparadas tuvieran un sabor diferente, son mucho más ricas y saludables, ¡y te dan buen humor!
Por eso, siempre trato de aprovechar al máximo estos momentos tan importantes para nuestro cuerpo, para vivir al máximo & # 8222La alegría del gusto & # 8221 con mis seres queridos!

Para mí la comida familiar es muy importante por eso casi todas mis comidas son con la familia principalmente con mi esposo e hija y todos los domingos es obligatorio con todos los miembros de la familia de padres, hermanos y abuelos es tan lindo estar cerca de su familia. preparar manjares y ser apreciados por los que están alrededor de la mesa y que el niño te diga & # 8222 buena madre papa & # 8221 es una cosa maravillosa y eleva mi alma de alegría.

NO IMPORTA QUÉ COMIDA ESTÁ SENTADA EN LA MESA, CUANDO ESTÁ CERCA DE SUS SERES QUERIDOS & # 8230 FELIZ DE ESTAR JUNTOS & # 8230DESTE GUSTO DE LA COMIDA & # 8230 ¡BUENA SUERTE!

Me gusta mucho cuando nos reunimos todos, padres, suegros, cuñados y hermanos, queridos. La comida bien elegida para las fiestas, los olores tentadores es una auténtica locura y no puedo dejar de comer, por muy buenos que sean. Me gustan más las historias con espíritu cuando la gente se divierte contando chistes y todo tipo de cosas divertidas.

Me encanta comer con mi esposo todos los días, pero lamentablemente él está fuera del trabajo y como más sola, pero cuando llega a casa el fin de semana, preparo con alegría todo lo que sé que más le gusta, el domingo nos reunimos con todos en la casa o afuera en el jardín o en un picnic en el bosque y me siento TAN FELIZ cuando los veo a todos juntos y se cuentan lo que han hecho

La comida familiar siempre ha sido algo sagrado para nosotros, tanto en casa como en casa de mi suegra o de mi madre. La alegría de sentarnos juntos a la mesa y las historias contadas son invaluables para nosotros y extraordinariamente sabrosas en el jardín. y la comida preparada bajo la cereza vieja hace que los platos sean mucho más sabrosos, entonces las niñas pueden jugar libremente al aire libre. Nada es más santo y hermoso que comer en familia, y debemos aprovechar al máximo tanto como nuestros padres son todavía con vida, porque entonces será nuestro turno cuando recibamos a nuestros propios hijos y nietos en la mesa!

Cuando era niño, no comía muchas comidas en familia, mis padres se divorciaron. Siempre he echado de menos estas pequeñas cosas, pero te recuerdan que no estás solo en el mundo y te dan la fuerza para seguir adelante. Ahora estoy casado y tengo 2 hijos y en nuestra casa todos los fines de semana las comidas familiares son obligatorias.

Porque cuando era pequeña no comía muchas comidas en familia, por el horario diferente, siempre me impresionaban las familias numerosas, que se juntan incluso los fines de semana. Además de que la comida parece más sabrosa junto a una copa de charla, es una maravillosa oportunidad para compartir la alegría del sabor con otros familiares o amigos.
Ahora tengo mi familia: yo, mi papá y Sarah que tiene 1 año y medio y estamos tratando de acostumbrarnos a las comidas familiares. La velada nos une obligatoriamente a los 3 y me encanta verlos disfrutar de los platos que preparé cuando Sarah duerme en el almuerzo, es cierto que todavía no tengo tiempo para comidas complicadas, pero por eso estoy orgulloso cuando Soy apreciado. Hablamos, hablamos de cómo fue nuestro día, Sarah a veces se aburre de nosotros -)) así que tenemos que divertirnos. Pero la cena siempre es una alegría y una oportunidad para encontrarse. Los fines de semana son especiales porque muchas veces estamos con los padres y sí, entonces es el momento más agradable & # 8230 estamos todos, disfrutamos la comida cocinada & # 8222ca en casa mamá & # 8221, no sé por qué la comida es más sabroso allí las mujeres intercambiamos recetas, ideas, y los hombres hablamos de fútbol o de política, mientras Sarah, mimada por la familia, ¡camina de un brazo a otro!
¡La alegría del sabor es completa cuando la compartes con tus seres queridos!

Tu artículo me recuerda los años de mi niñez, cuando estábamos todos sentados alrededor de una mesa en medio de la cama. Éramos cinco hijos y siete padres. Cada uno de nosotros ayudó a poner la mesa y luego todos nos sentamos a su alrededor y lo que sea estaba. en el cuenco, nos apresuramos a comer lo antes posible para no quedarnos con hambre. Aunque mi madre hizo mucha comida para llegar hasta nosotros. Pero probablemente el hecho de que éramos muchos, nos gustaba apurar y sentirnos bien. pasa lo mismo, no podemos comer sin el otro, y qué alegría para nosotros cuando nos reunimos alrededor de la mesa en casa, ¡hermanos míos!

La comida familiar es ante todo una ocasión para que todos los miembros de la familia se reúnan, empezando por abuelos, padres, hermanos, hermanas, la lista se puede ampliar a tíos, tías, primos, etc. Cualquier reencuentro familiar es un momento de alegría, de redescubrimiento, de contar historias y conocer noticias y opiniones en vivo.
En primer lugar, creo que las comidas familiares implican diálogo e implicación.
La preparación de la comida es como un ritual en el que todos aportan algo, siendo toda la actividad coordinada por la madre. A diferencia de la comida que se toma en el restaurante, donde todos pueden pedir lo que quieran, el menú de la comida familiar es siempre un consenso aceptado por todos.
Pasando a los gustos y sabores de la comida cocinada por mi madre, me trasponen, personalmente, durante mi niñez, especialmente durante las vacaciones, cuando no tenía otra preocupación que jugar, haciéndome sentir muy feliz.

Para mí, la comida casera es una auténtica gozada. Y sobre todo cuando preparo algo que me recuerda a mi infancia. Ayer mismo preparé un pan casero que me recuerda el olor de la cocina de mi madre :) Te recomiendo que lo pruebes.

Hasta donde yo sé, las comidas dominicales, en casa de mis abuelos, eran un ritual en el que participo con mucho gusto. Los hijos, nietos, bisnietos & # 8211 estuvieron presentes en el almuerzo para disfrutar de los deliciosos platos de la abuela elaborados con ingredientes comunes, pero que tenían un aroma y un sabor como si aún los sintieran. Nunca he comido un delicioso ostropel de pollo, una sopa de stevia o un pastel milagroso con queso como nadie más sabía hacer mi abuela. Extraño esos momentos, porque poco a poco se rompió el hilo de las reuniones, con la muerte de mis abuelos. ¡Extraño el olor de la cocina de la abuela! ¡Daría cualquier cosa por tener la alegría de encontrarnos alrededor de la rica mesa!

Comer con mi familia no es una tradición olvidada en algún rincón de la infancia, siempre persiste con nosotros. Lo que más y más me gusta es que la puerta a la comunicación siempre está abierta y una buena comunicación conduce a la armonía y la paz en la familia. Una vez leí un artículo que decía que las comidas familiares te hacen más saludable, ¿por qué? Porque quienes comen juntos con regularidad consumen una mayor cantidad de vitaminas y minerales. Los niños que comen con sus padres comen más frutas y verduras que los de familias que no están acostumbrados a comer juntos. Es bueno hacer tantas cosas como sea posible con su familia. Al compartir ideas y estar presente en cuerpo y alma en la vida de los seres queridos, es más fácil para ti tener una familia unida, en la que la comunicación y el entendimiento son básicos. Por esta razón, los beneficios de una comida familiar harán sentir su presencia no solo a la hora de la comida, sino mucho después de que esté terminada y los platos estén lavados. Por lo tanto, elija eliminar esta tradición de la lista de las en peligro y volver a colocarla en la lista de prioridades.

Las comidas familiares no-pero-quizás son muy importantes, y los platos son mucho más sabrosos cuando se hacen con amor y se comparten con los seres queridos. En mi familia cualquier día festivo, el cumpleaños se pasa en familia, alrededor de la mesa llena de golosinas, bromeando y depurar memorias.

Todos los días estamos en la carrera, en el trabajo, en el gimnasio, en el parque con el niño, en cualquier lugar, pero no solo con la familia. También vivimos en diferentes áreas, por eso es comprensible. Trabajamos en diferentes momentos, nos despertamos en diferentes momentos, somos diferentes y creo que esto es maravilloso. Pero la comida del domingo, al mediodía, la llevamos con la familia, en la casa de los padres, donde mi madre trató de traer de vuelta la alegría del gusto desde que éramos niños. Nos llama el viernes y nos pregunta: & # 8221 ¿qué quieres que te cocine este fin de semana? & # 8221 Y elegimos comida, pasteles con sabor a alegría, de infancia. Es maravilloso, cuando entramos a la casa el domingo, el olor tentador nos da una gran sonrisa en nuestro rostro y decimos besar la mano de mi madre, besar la mano de mi padre, ¡gracias madre por todo lo que haces ahí en la cocina! Y se alegran cuando nos ven, cuando nos escuchan, se alegran enormemente, ya veces esconden sus lágrimas, pero las vemos y vamos al baño atascados para volver. La comida comienza con sopa, ya sea de pollo o de ternera, continúa con el segundo plato, guiso de carne o sarmalute o pescado con guarnición y termina con un magnífico postre que devuelve alegría al sabor de la infancia: ya sean cornlets con osanza con mierda o otros rellenos, ya sea el pastel con hojas horneadas en la parte posterior de la bandeja, o moras, o el nido de avispas o muchos otros pasteles deliciosos, todos nos vamos con las baterías cargadas, más felices, más felices, más seguros y pensando en una nueva comida la próxima semana. . Eso sí, cuando nos vamos, vaciamos las bandejas sobre la mesa para tener suministros en los próximos días :) La comida familiar también te ofrece salud física y mental, te alimenta tanto por dentro como por fuera, por eso es bueno Mantente en contacto con nuestros seres queridos para agradecerles en cada ocasión todo lo que hacen por nosotros.

Hermoso artículo de verdad cuando lo leí mi pensamiento se me escapó de la niñez en esos días cuando íbamos a los abuelos y todos nos sentábamos a la mesa debajo del nogal donde cada uno tenía su lugar y su cuenco y la abuela venía con polenta humeante y todo el cosas buenas que hizo con mucho gusto para nosotros, un verdadero deleite y una verdadera alegría, una pena que esos tiempos hayan pasado y ahora siempre estamos en la carrera.

& # 8222Mamá, mejor cocinemos los dos, así le ponemos aún más cariño a la comida ”.
Eso es lo que me dijo mi hija cuando tenía 9 años. Las comidas familiares estimulan la comunicación, la creatividad y el desarrollo de la relación padre-hijo. La parte más interesante de las comidas familiares es que se pueden intercambiar ideas y conocer qué está pasando en la vida de cada miembro de la familia. Es una buena oportunidad para que mamá y papá establezcan y discutan algunas reglas con sus hijos y, especialmente, para que ellos mismos sean un buen modelo a seguir. Recuerde: lo que importa es la frecuencia de estas "reuniones" con su hijo, pero especialmente la calidad del tiempo que pasan juntos. Cocinar es un arte en el verdadero sentido de la palabra. Si le sumamos el hecho de que nos encanta cocinar, sobre todo con nuestros seres queridos, podemos decir que podremos poner en marcha una tradición: las comidas familiares.

La comida familiar es una tradición y me recuerda a cuando era pequeño y todos nos reunimos en la mesa y estamos muy felices .Querido por mi familia, padres, hermanos, amigos y mi corazón crece cuando alabo mi comida y la aparición de la comida. Es muy agradable comer con mi familia y tener buena comida para disfrutar con placer. esto es porque amamos los productos Hochland y no faltan en nuestra mesa & # 8230Felicitaciones por hacer que nuestros días sean más serenos y hermosos.

Qué feliz estoy de leer estas líneas ahora, que una vez pensé muy intensamente aunque nadie me lo había dicho. Recuerdo que en un momento me pregunté por qué recuerdo ciertos momentos muy, muy agradables, momentos en los que recordaba lo sabroso que comía entonces, en esas circunstancias. Entonces se me apareció un hilo de duda, o no sé cómo decirlo, en el que comencé a analizar: me gustaba tanto lo que comía entonces, o me gustaba estar con ciertas personas en ese momento. mesa. Para comprender mejor, analicé otros momentos, en los que aunque estaba con la misma gente, la comida era menos sabrosa, pero no tenía el mismo encanto en mis sentimientos y en la memoria.
& # 8222Uno de esos momentos especiales y cuentacuentos fue este año, estuve en Sinaia, a 2000 m, un restaurante que muchos saben a ciencia cierta, todo era de madera maciza, en un estado más crudo, aunque afuera hacía mucho frío, el calor y el ambiente. del lugar, me habían cubierto las mejillas con un enrojecimiento inusual, mis manos que tradicionalmente están muy frías, también cálidas y felices & # 8230. algunas ropas de piel de oveja, masivas e imponentes en ese ambiente & # 8230. algunos perros pastores grandes amordazando sus colas en cada intento de prestarles atención & # 8230. todo esto fue hermoso, fue maravilloso y luego, la historia culminó con una deliciosa comida y un vino caliente con canela, un oxímoron, ¡agridulce y agrio al mismo tiempo! Los amigos con los que estaba eran más resistentes al frío y caminaban más que yo en la tormenta de la montaña, luego entraron y después de una breve mirada, me encontraron pegado a una mesa junto a la ventana, debajo de la cual probablemente salía aire caliente de un radiador. & # 8230. muy feliz, muy feliz! & # 8221 Luego, después de un tiempo, capté mis pensamientos corriendo hacia ese momento, ¿era tan sabroso? ¿Fueron las personas a mi alrededor? ¿Era el ambiente del lugar, los perros y la ropa de pastor? no no. Entiendo, todos son indispensables para toda esa necesidad cada vez, no puedo imaginar mi polenta sin la sonrisa de la gente querida que estuvo ahí conmigo, no puedo imaginar mi montaña sin los perros pastores y el vino caliente. # 8230 etc. etcétera Eso es todo, concluí, la comida es deliciosa si se cocina con mucha alma, alguien querido te sonríe mientras disfrutas de los platos, tantas cosas agradables que te estimulan ante todo visualmente & # 8230. Creo que sin estas & # 8222condiciones & # 8221 no recordaría esa pequeña historia en la que estaba tan feliz.
Gracias por el espacio proporcionado aquí, todavía cocino con mucho gusto y lo que hace Adi está muy cerca de mi alma! ¡Que tenga un buen día!

Comida familiar & # 8230 una verdadera aventura. Ni siquiera me siento a la mesa porque mi padre se despierta enseguida que me olvidé de traerle sal, o crema agria o queso que no puede comer sin estos. Entonces el 2- niña de un año que quiere estar sola y ponen sus manos por todos lados, a gusto, papi un argumento que no es lindo, arbitro entre ellos, la niña esta molesta, papi esta molesto & # 8230 yo los reconciliaré, el pequeño Papa, le doy cucharita, ella cuando quiere, cuando no quiere & # 8230un campo de batalla & # 8230.

En mi familia, en la que nací, no existe tal costumbre, aunque éramos muchos. Solo comemos juntos en Semana Santa y Navidad y eso me gustó mucho. Cuando conocí a mi marido, una de las cosas que me impresionó de su familia fue que, como siempre, todas las noches comían juntos en la misma mesa. Después de casarnos, mi esposo trajo esta costumbre a nuestra familia. Para mí, es lo más agradable cenar con mi esposo. E incluso si a veces no tengo hambre, me pide que me siente a su lado, que no coma solo, que estemos juntos. Y me dice que ha estado esperando todo el día a que venga y se siente a la mesa conmigo por la noche. Muchas veces, si llega tarde, prefiero esperar, tener hambre, que comer sin él.

Me encanta ir a casa con mis padres o con mis suegros y reunirnos para comer juntos y contarnos lo que hemos hecho antes. Tiempo espero a que mi esposo coma juntos y cuente lo que cada uno de mí hizo en el trabajo, A menudo me quedo con hambre y lo espero y él se pelea conmigo.

mmmmmm, que alegría cuando voy a la casa de mi madre el fin de semana, ella me espera con una mesa llena de todo, nos reunimos todos en el pollo frito con mujdei y polenta y una copa de vino tinto y un delicioso pastel, Amo el fin de semana

¿De dónde viene la alegría del gusto?
¡Por el deseo de ver felices a los que nos rodean!
Me gusta cocinar para mi familia y cuando nos reunimos todos en la mesa, ni siquiera tengo que comer nada, me canso de verlos devorar con extraordinario placer todo lo que cocino para ellos. Me gusta sorprenderlos cada vez. tiempo, y por eso siempre traigo algo nuevo en una receta.
La comida familiar es la comida donde todo lo que comes sabe bien, es la comida que contiene los mejores alimentos, sin importar lo que haya en la mesa.
Cuando todos nos reunimos a la mesa, aunque sea una vez al día, me doy cuenta de que, aparte de todo lo que hemos logrado en todos estos años, tengo el mayor logro, a saber, la FAMILIA. Nos reunimos, aunque sea una sola vez al día, a la mesa , comemos y hablamos y todos reímos.

Mmmmm, solo cuando pienso, que después de un agotador día de trabajo llegando a casa, mi esposo me espera con una comida caliente y sabrosa, sorprendiéndome cada vez más con diferentes snacks, incluido el queso derretido con polenta caliente & # 8230. .mmm, ¡una locura!
Desde temprana edad mi madre solía decirnos que comer en familia es algo sagrado porque en la familia la alegría del gusto es grande.

Hoy en día, el tiempo ya no nos permite estar tanto con la familia, ni siquiera en la mesa, podemos cambiar de opinión, y como cualquier hombre cuando tiene a su familia con él, estoy sumamente feliz y me siento totalmente realizado.

La alegría del gusto viene de lo más profundo del alma… La alegría del alma no puede ser más hermosa que la de comer en familia. Para mi estos momentos son realmente importantes & # 8230 se como disfrutarlos siempre ... Que puede ser mas lindo que cuando despues de un dia de estres y agitacion, alguien querido me esta esperando para comer juntos, me olvido de todos los cuidados del dia . Cualquier comida cocinada o no me parece un regalo de Dios ¿Qué puedo decir de los quesos refinados que miman todos mis antojos?

Desde que me conozco, he querido una familia numerosa, que se reúna alrededor de la mesa y charle mientras disfruta de los platos. Desafortunadamente, rara vez nos juntamos con todos, cada uno siguió su propio camino, veo a mis hermanas con menos frecuencia de lo que me gustaría y luego huyen ... pero en las vacaciones nos juntamos pequeños y grandes y es maravilloso, esos días viviría siempre y siempre sin cansarme nunca!

pentru toata familia,mama,tata,frati,cumnati,matusi,unchi,nepoti,bunici familia completa de obicei este duminca cand ne adunam cu totii si este duminica familiala.alaturi de cei dargi te simti fericit si implinit.

de cand ma stiu in familia mea de mic copil am obisnuit sa luam masa impreuna,mama nu ne lasa sa mancam separat fiecare cand ii era foame, stateam cu toti la masa si vorbeam despre ce s-a petrecut in ziua respectiva,radeam spuneam,uneori ne certa,dar intotdeauna ne pregatea desertul favorit fiecaruia in cate o zi.Acum acelasi lucru il fac si cu sotia,dimineata luam micul dejun si povestim ce trebui sa facem in ziua respectiva,apoi la cina povetim ce am realizat,este frumos sa ai o familie unita.o data pe saptamana merge ba la parintii mei,ba la parintii ei si luam masa in familie.acolo ne strangem mai multi,vin si cumnatii si fratii,este o atmosfera de parca in fiecare duminica e Craciunul.

La noi in familie este obiceiul ca in fiecare seara sa ne strangem toti la masa, sa degustam bunatatile facute de sotia mea peste zi, sa bem un paharel impreuna pe fondul sonor al unei melodii linistite si sa ne relaxam.
Masa frumos aranjata, bunatati care te imbie cu mirosul si gustul lor apetisant de la aperitiv pana la desert (recunosc ca sunt un gurmand), bucuria de a fi toti patru la masa si laudele pe care le primeste sotia de la noi ceilalti, ma fac sa ma simt cel mai fericit barbat, sot si tata.
Iar in zile de sarbatoare, eheee, atunci sa vezi festin! Mancaruri pe care le facea soacra mea si erau apreciate de socrul meu, acum sunt pregatite cu multa dragoste si bucurie de sotia mea, iar noi, impreuna cu cuscrii suntem serviti ca niste printisori. Atmosfera destinsa, plina de veselie si implinire ne face sa prelungim senzatia pana tarziu in noapte, alaturi de glumele si bancurile spuse cu mult sarm de baiatul nostru.
Ne simtim bine, stam la o masa plina cu bucate alese, suntem rasfatati unii de altii, suntem impreuna, suntem fericiti . mai ales ca are cine sa ne faca toate poftele :))

Masa in familie pentru mine este sfanta , obisnuim ca la fiecare sfarsit de saptamana sa ne strangem la masa toata familia , suntem multi , parinti , socri , frati , cumnate , ma simt foarte bine cand vad ca toti cei apropiati mie sunt alaturi de mine , este o atmosfera de nedescris , imi place sa gatesc totul din suflet , si absolut totul pregatesc impreuna cu sotul , ne bucuram atunci cand vedem cu cata pofta mananca ceilalti din bunatatile nostre , bucuria vine din adancul sufletului , suntem o familie unita si asta este cel mai frumos . Gatesc din doua in doua zile , si imi place sa gatesc gustos si sanatos.

El e un…muzician desavarsit! Cunoaste pe de rost sute de partituri, pe unele le-ar putea interpreta chiar cu ochii inchisi, pe altele nu le-a interpretat niciodata, dar sunt sigura de faptul ca i-ar iesi excelent de „la prima citire”, iar pe majoritatea dintre ele „le-am ascultat”, muta de uimire si vibrand de placere.El, acest interpret innascut, stie sa cante la instumente ca si cum s-ar fi nascut odata cu ele, ca si cum ar fi venit pe lume insotit de aceste obiecte minunate. Clapele lui, din care sunetele ies ca si cum ai deschide o cutie in care ai adunat vreme indelungata vise si asteptari, sunt ochiurile unui aragaz exceptional pe care l-a achizitionat din dorinta de a-si alinta cat mai mult posibil interpretarile. Corzile lui, din care ies atatea sunete neasteptate sunt feluritele cutite, toporisti, vase ceramice, tavi, tepuse pentru gratar si alte minunatii pe care le scoate precum un magician din joben. Notele lui muzicale sunt pastrate cu grija, in fel si fel de borcanele, mai mici sau mai mari, in care isi inchide, in functie de anotimp, multitudinea de plante lasate sa creasca de Dumnezeu pe pamant…cutii colorate si pline de vise de peste an, in care asteapta rabdatoare ierburile lasate la uscat peste toamna si care au fost tocate cu grija si asezate precum niste soldatei gata oricand sa intre intr-o lupta dreapta.
Ei bine… acest virtuos al clapelor aragazului, al corzilor ciupite molcom prin rasfiratul degetelor din care presoara arome de leustean, acest iubitor al notelor mirosind a aburi de trufe, este barbatul pe care-l iubesc. M-am indragostit de el… sau de felul in care stie sa gateasca… sau poate ca l-am iubit fara sa stiu ce minunatii stie sa scoata din aproape nimic… poate nici nu mai conteaza!
Ceea ce stiu foarte sigur acum este faptul ca, la fel cum un ucenic care isi urmareste maestrul incercand sa-i fure meseria, asa si eu, cu o ustensila de curatat legumele in mana, imi urmaresc maestrul al carui „discipol” sunt, subjugata de maiestria cu care invarte in aer arcusul-lingura de lemn, incercand sa adulmece mirosurile care se ingramadesc sa iasa din oala ce danseaza pe poanetele de foc cu limbi albastre. Nu cred ca m-as satura vreodata sa-l privesc si sa-i savurez simfoniile pe care le interpreteaza: minunatele cirobe cu arome numai de el stiute, extraordinarele fripturi la cuptor ce stau cuminti ascultandu-l pe paturi de legume proaspete, mirobolantele sarmalute in frunza de vita, niste fete simple, de la tara, asezate cuminti una langa alta, in oala magica de lut, maiestuoasele sosuri care imi gadila de fiecare data simturile intr-un fel diferit, la fel cum nu m-as satura niciodata sa-i savurez micile uverturi alcatuite din aproape nimic: mancaruri de fasole, cascavaluri la capac, ochiuri taranesti, ciuperci trase in unt, muschiuleti de vita gatiti rapid si cate si mai cate. Apoteotic si intrecand orice fel de cantare pe care o scoate din maneca, la fel ca pe ultimul as la un joc de carti, apare din cuptorul minune o magistrala opera de arta: o placinta cu branza pe care nu ma mai satur s-o privesc, s-o adulmec, sa incerc sa-i inteleg secretul si maretia gustului.
Nu, n-o sa pot fi niciodata ca el: sa nu aud nimic in jur atunci cand sunt cu instrumentele in fata… sa alerg de la un capat la celalalt al pianului-aragaz, ca un cantaret care, subjugat de maretia clapelor nu se poate dezlipi de ele, decat cand partitura s-a terminat si chiar si atunci, isi odihneste degetele lungi si osoase tot pe clape… nu, n-o sa pot sa manuiesc cu atata maiestrie nici lingura de lemn, nici cutitul sub care toate legumele pe care el le taie se aseaza atat de cuminti si atat de ordonate, nici macar n-o sa pot amesteca cu atata maiestuozitate intr-o mamaliguta aurie, ca un fel de descantec tainic si neauzit de urechile muritorilor de rand.
Dar…stiu ca o sa pot ramane vesnic cea care se va bucura de toate aceste minunatii, de clipele magice si de aromele unice pe care doar el le poate scoate din arcusul pe care cu a
Persoana care ma uimeste si ma incanta cu talentul sau culinar a devenit intre timp sotul meu…doar de doua zile…ne-am unit destinele in fata lui Dumnezeu. In biserica a pecetluit juramantul nostru de iubire cu un sarut…doar eu i-am simtit aroma de piper verde si cimbru proaspat. Suntem asadar o familie, gateste unori doar pentru noi doi, alteori pentru o casa intreaga de invitati…pune, de ficare data, aceeasi pasiune in arta aceasta…indiferent daca pe aragaz danseaza o mica olicioara sau acesta este impovarat de greutate a 4 gavanoase pline de taine ascunse.

Eu sunt norocoasa. Priceperea parintilor mei intr-ale bucatariei e recunoscuta, apreciata si laudata si de prietenii nostri (ai mei si ai iubitului meu) si de ai lor (ai parintilor) de cate ori vin la masa. In cazul meu ‘ca la mama acasa’ e de doua ori mai bun! 1. Pentru ca am crescut cu mancarea gatita de ai mei si 2. pentru ca mama si tata chiar fac niste mancaruri simple, extrem de gustoase si de care nu te poti satura sau plictisi.
Ce face mama: supe (pentru tata ca el e banatean si nu se prea impaca bine cu acriturile), ciorbe (pentru mine ca eu sunt numa’ pe jumatate banateanca si si aia nereusita toti care i-au gustat ciorbele au spus ca nu au mancat altele mai gustoase, si e vorba de oameni din diferite zone ale tarii, crescuti cu felurite preferinte si gusturi), sarmale (tot pentru mine), placinte tip pizza – mama le zice pizza, tata le zice placinte, eu le mananc :), crempita (cremes), strudel cu dovleac sau mar si muuulte altele. De toate incat se ne satisfaca pe toti. Nu suntem mofturosi, doar mancaciosi. Eu mai ales, ca seaman pe tata. :)
Tata se ocupa de orice e neobisnuit, nou, extravagant. Lui i se face pofta prea usor. Si cum vede si aude multe retete noi si alte moduri de a combina si gati mancarurile, foarte des e tentat sa puna in practica noile invataminte. Eu il sustin! Mama mai putin. Ea e mai conservatoare. :)
Ii iubesc pe amandoi, sunt foarte mandra de ei, si foarte recunoscatoare pentru felul cum m-au crescut si pentru tot ce m-au invatat.
Sanatate!

masa in familie? un lucru pe care il apreciez abia acum cand mi-am format si eu o familie la randul meu… la varsta de 20 de ani am plecat pe drumul meu, la o scoala departe de casa, departe de obiceiurile maramuresene de mancat si vorbit.
in timpul scolii l-am intalnit pe sotul meu, care provine din Moldova, alt loc cu mese imbelsugate, dar diferite de ceea ce gustam eu acasa. asa ca eu,maramureseanca,m-am mutat la Galati, unde am incercat sa convertesc noua familie la gusturile din Maramu, insa m-au convertit ei la cele moldovenesti: sarmalute in foi de vita, bors de gaina, placinte cu branza care inseamna cu totul altceva decat „acasa” in Ardeal.
la inceput nu prea erau pe gustul meu bucatele( ciorba cam acra), insa acum e neobisnuit gustul ciorbei de la mama, ca e cam dulce, cum zice sotul:) totusi, am ramas fidela placintelor crete cu branza si marar( familia sotului n-a gustat niciodata) asa ca trebuie sa gatesc eu pentru a lauda mancarea „ca la mama acasa” si meleagurile copilariei.
desi am plecat de vreo 7 ani de la mama, mesele in familie sunt sfinte si acum, ca si atunci, cand duminica veneam de la biserica, iar parintii puneau masa: felul 1- supa de gaina cu taitei de casa, felul 2- o fripturica sau sarmale in foi de varza si bineinteles cremesul de la desert, doar ca in prezent parintii sotului pun masa si gustam din borsul de gaina, rasol sau sarmalute in foi de vita, si cremsnit.
pana la urma nu conteaza diferentele, ci conteaza ca suntem impreuna, ne intelegem bine si suntem fericiti! indiferent ce mancam:)

bucuria gustului ? hmmm ,cum vine asta ? era mai bine ,bucuria gustului gustos :) ,zic eu …o masa in familie este si bucuroasa si gustoasa .imi plac mesele in familie ,mesele de vara ,afara in curte ,cand adie vantul ,iar din bucataria de vara vin mirosuri de numa -numa ! imi aduc aminte de bunica care facea o varza cu ciolan de te lingeai pe degete , invartea mamaliga cu o mana iar cu cealalta arunca dupa mine cu stergarul …imi amintesc cum asezam masa cu farfurii ,cu pahare ,cu sticla de visinata :) …imi amintesc …
masa in familie are farmecul ei care iti satura sufletul ,iti bucura inima … iremediabil …

Importanta si bucuria mesei in familie, le constientizez abia acum, cand nu le mai am…si asta pentru ca stau cu socrii mei care nu iau niciodata masa in familie, mananca pe rand. din diverse motive, nu mi-am obisnuit fetita sa manance la masa cu noi, iar acum ea nu suporta sa ne vada pe toti la masa. iar eu nu fac decat sa-mi aimtesc de zilele in care eram la parintii mei acasa, cand ne inghesuiam toti in jurul mesei, care mai de care, ne dadeam coate, si furam mancarea din farfuria vecinului, imi amintesc mirosul supitei calde si al mamaligii aburinde pe masa, imi amintesc bucuria pe care o simteam cand o ajutam pe mama sa puna masa cand ne asezam la masa cu totii si era asa o fericire ca se auzea…ca un zumzet. si nu conta ce aveam pe masa, eram sanatosi si fericiti! acum mai mananc la masa cu sotul meu cand il prind pe-acasa…dar….si-n fiecare zi, si-n fiecare seara, ma rog la Bunul Dumnezeu sa reusim sa ne luam si noi o casuta, si atunci, promit ca voi reinvia „bucuria de a sta la masa” !

Cand eram mici faceam des mese in familie. Eram o familie numeroasa:tata avea 3 frati, si eram 7 verisori. La orice onomastica ne strangeam cu totii. Noi faceam cu mama niste prajituri foarte bune, statem pana pe la 12 seara preparandu-le. Aveam mai multe prajituri preferate: televizor( o prajitura cu doua foi crocante, intre care este un blat pufos de cacao, insiropat si unite prin crema), fursecuri cu bezea puse pe biscuite pacut in casa si unite cu o crema de unt si cacao, prajitura cu foi din miere de albine si crema de lapte cu gris, tort de bezea, tort de ananas. Era un deliciu. Mai facea mama niste stavride marinat …super gustos si aromat si bine facut. Iar noi copiii aveam ocazia sa ne jucam, sa stam de vorba. Dar acele vremuri au trecut, noi am crescut si timpul nu ne mai permite sa ne intalnim asa des.
Acum cel mai bine ne simtim impreuna cu copiii nostri la gratar. Plecam cu tot arsenalul: gratar, carbuni, carne de pui, kaiser de porc, ciupercute, peste, paine felii pt prajit la final, salata de varza, mustar, plus farfurii , castron cu capac, furculite. Ne asezam locul pe malul ghiolului si ne punem pe treaba. Intre timp jucam si un fotbal pe iarba. Dupa ce mancam bine(asa ii sta bine romanului) mergem si ne facem siesta pe plaja. O plimbare buna este un final de zi nemaipomenit.
Toate cele bune.

Pentru mine si cei patru copii ai mei fiecare masa este o masa in familie. Rar se intampla sa nu fim impreuna atunci cand mancam. Si chiar daca uneori este doar o banala ciorba de cartofi cu muuulta smantana, mananca cu pofta, rad, glumesc, povestesc tot ce s-a mai intamplat la scoala iar la sfarsit spun „Multumesc pentru masa, a fost delicios”. Le pregatesc si feluri noi de mancare dar, in general, fac ceea ce stiu ca le place. Satisfactia care li se citeste pe chip este precum cea a unor pisoi care tocmai au devorat o oala cu smantana. Pentru mine este cea mai mare bucurie. Imi doresc din tot sufletul ca aceste momente sa nu se piarda atunci cand vor creste si fiecare isi va urma destinul.

Pentru o clipa m-am transpus in trecut , in zilele copilariei am retrait acele momente.
Tata taia lemne de cu zori, mama facea focul la plita si punea painea la dospit, iar noi ne trezeam intotdeauna in miros de paine calda si dadeam fuga la plita sa vedem ce se ascunde in oalele aburinde.
Mmm, o delicioasa ciorbita de pui cu taitei, o tocanita de vitel, paine calda in cuptor care deja ne gadila simturile cu mirosul ei si intotdeauna incropea si ceva dulce .Nu stiu unde gasea timpul si energia sa le faca pe toate.
Odata mancarea terminata urma un adevarat ritual: tata intra cu bratul plin de lemne , mai baga un brat in soba, apoi se spala pe maini si ne puteam aseza la masa. Mama rupea painica aburinda si ne-o impartea frateste apoi ne umplea blidele cu mancare. Tata spunea tatal nostru si apoi mancam. Doamne ce gusturi, ce arome, nu stiu ce vrajitorii facea mama ca intotdeauna mancarea ei era cea mai grozava.
Imi amintesc mereu cu mare drag de placinta ei munteneasca cu branza proaspata d evaci si muuulte stafide. Placinta caramida ii spuneam noi copiii. Am facut-o de multe ori de-atunci dar niciodata nu a fost atat de buna ca cea a mamei.
Au trecut multi ani de-atunci , am crescut m-am casatorit, mi-am intemeiat o familie.Din pacate reusim doar in weekend-uri si la sarbatori sa luam masa cu intreaga familie , caci secolul vitezei si-a pus amprenta si asupra acestui obicei. De cele mai multe ori mancam pe fuga cate o gustare ,Si e pacat ca in timp incet incet adevaratele valori se pierd iar bucuria gustului isi pierde din valoare

Bucuria gustului ,momentele petrecute in familie au o mare importanta pentu mine din clipa in care au aparut copii.Masa in familie este intotdeauna delicioasa.Cea mai buna atunci cand si bb mic mesteca la o lingurita ,cand sora lui il ajuta si i da sa pape.Atunci cand suntem imreuna si povestim fiecare ce am facut peste zi.Bucuria gustului poate fi numita si familia.Cand ne strangem in jurul mesei nu conteaza ce avem pe masa .Important este sa fim impreuna .Secolul in care traim ne-a facut sa uitam de importanta momentelor in familie,a unui film vazut impreuna,a unei mese calde servita in taina ,in liniste. Cred ca ar trebui incurajate mesele in familie,clipe banale ar putea sune unii dar care ne ajuta sa ne aropiem uni de alti ,ajutam copii in educatia lor.I invatam sa constientizeze familia,increderea ,respectul .

Mesele luate in familie sunt intotdeauna prilej de bucurie si impartasire cu cei dragi. Uneori nici nu are importanta mancarea in sine ci bucuria revederii si comuniunii. Cand eram mica masa noastra era un amalgam de bunatati inspirate din bucataria romaneasca, ma refer aici la cea bucovineana a mamei mele, bucataria maramureseana (m-am nascut in Baia Mare) si bucataria evreiasca a tatalui meu. Asa ca eram fascinata mereu de ceea ce aveam in fata ochilor. Azi sunt o sotie si o mama fericita, implinita si mereu gata sa le pregatesc cu mare drag sotului si celor doi baieti mancarurile dar mai ales dulciurile preferate. Incercam sa ducem mai departe traditia de a fi impreuna la masa, de a le transmite si baietilor retetele bunicilor si ale noastre pentru a nu se pierde odata cu plecarea lor din casa parinteasca.

Un sat de campie, la inceputul pustei, cu castani inalti si umbrosi in jurul clopotnitelor…cand ma gandesc la masa in familie, prima data imi vine in minte zama de gaina, fiarta la foc domol, galbena, limpede si frumoasa, cu taitei de casa si din care se desprinde o mireasma dumnezeiasca…la ea imi zboara gandul prima data cand ma gandesc la mese si reuniuni in familie. Simbolul perfect, chintesenta mesei in familie.

Apoi sosesc, pe firul memoriei, alte amintiri, bucate cu nume demult uitate. Zama de selata, buna si calda, si rece, zama de pasula verde cu ai si smantana, zama de visine, zama de paradaici…sabagulere cu croampe…curichi de cucurbata…macaroane cu griz…pasula uscata cu soric si ceapa frecata cu oloi si otet…aluat stors…snitele (duminicile)…varzare (placinte umplute cu branza de oaie si „buruieni”- loboda, cozi de ceapa verde si marar)…friptura de gaina crescuta in ograda, putin mai tare decat cea de cumparat, dar atat de gustoasa! Toate un gust diferit de cele de aiurea, si apa are un alt gust, si aerul miroase altfel, ca niciunde altundeva. Si poate, mai ales, pestii tavaliti prin faina si fripti in oloi pe care ii prindea unchiul Petre din Cris.

Nu era vara in care unchiul sa nu vina cateva luni „in vacanta” (desi era pensionar, lucra si acum, pentru Casa Pensionarilor din Arad). Desi pe Cris era plin de braconieri, care nu se sfiau sa pescuiasca „cu plasa”- metoda barbara, care a dus la depopularea Crisului de pesti- unchiul avea permisul de pescuit achitat la zi. In fiecare dimineata, cu unditele in spinare, mergea cu bicicleta pana la malul Crisului, drum de vreo 6 km, iar dupa-amiaza revenea cu capturi mai bogate sau mai modeste…seara isi alinia toate instrumentele de pescuit, mai dregea vreo pluta sau vreun fir rupt. Sau mergea la sapat in cautare de rame. Dar ceea ce imi placea indeosebi la unchiul era faptul ca era un povestitor innascut, si mesele in familie se prelungeau mereu, sub umbra stufoasa a nucului din curte. Cu totii ascultam povestile unchiului. Si avea ce povesti. Despre cum venisera o data, demult, cand era el copil de scoala, jandarmii unguri calari, vrand sa il omoare pe invatator, si despre cum scapase invatatorul ascunzandu-se in hornul scolii. Despre cum il trimisese tatal lui, cand era mai marisor, sa invete meserie, la Oradea, la Scoala de Arte si Meserii, de unde a iesit cu calificarea de tamplar. Despre perioada interbelica, cand lucra la Bucuresti, fiind maistru tamplar la atelierele Grivita. Despre carciumile de la margine de Bucuresti din vremea aceea. Eu ascultam fascinata, rontaind lipusi (obleti) prajiti, preferatii mei. Mesele se terminau intotdeauna cu nelipsita „lebenita” scoasa din fantana, de la rece. Intr-adevar, era un tamplar foarte bun unchiul. Marturie stateau scaunele, mesele, podelele, chiar si ferestrele „coptoristei”, toate facute de el, imbinate impecabil, de mana de meserias care cunoaste meserie…

M-am intins prea mult la postarea asta, am vrut sa povestesc si despre mama si cum face ea cea mai buna mancare din lume, dar iata ca, in loc de asta, am dezgropat amintiri vechi. Cu bine.

Dintr-odata,amintirile dau navala: curtea bunicilor…un sat din inima Olteniei…dimineti asurzitoare de carduri de gaste…tarana fierbinte si aerul asijderea…lubenita si pepeni…Dasnatuiul…si ea: slaba,iute ca o zvarluga,cu o inima mare- bunica mea…si el: inalt,bine facut, aprig la manie, cu suflet de copil-bunicul meu…si eu: botul de om pe care l-au crescut de cand aveam 6 luni…Imi amintesc ca am crescut asteptand vacantele de vara. Iar ei au imbatranit de la o vacanta la alta , dorindu-si sa traiasca atat cat sa ma vada mireasa. Numai ca Dumnezeu i-a chemat la El inainte ca eu sa le pot indeplini dorinta… Seara era momentul in care ne adunam toti in jurul mesei si sporovaiam despre ce s-a intamplat peste zi si ceea ce va urma sa facem odata cu rasaritul soarelui. Bunica asternea musamaua rosie cu flori galbene, aseza pe ea painea aburinda proaspat scoasa din tast,strachina cu salata de rosii si branza de capra pe un fund de lemn…si azi cand mananc branza cu salata vad cu ochii mintii apusul soarelui in spatele casei bunicilor.

Cele mai fericite amintiri legate de masa in familie sunt cele legate de bunica mea din partea mamei. Copil fiind vacantele de vara le peteceam invariabil la ţară, un sat undeva în comsmopolita Dobroge.
Orice bucate pregatea erau minunate. Cel mai mult adoram ritualul de sâmbătă când făcea pâine.Operaţia laborioasă începea de vineri seara când în covată pregătea făina şi punea cu puţină apă colarezii la dospit. Dis de diminetă bunica se trezea, fământa şi punea pânea în tăvi . Urma operţia pe care nu am înteles-o niciodată : încălzirea cuptorului afalat în curte. Cum reuşea să nimerească temperatura nici azi nu ştiu.
Cu nimic nu se compara mirosul pânii scoase din cuptor, cu coaja crocantă, cu miezul moale şi aburind. Pe lângă pâine mai punea în cuptor şi o tavă de pesmeţi cu bârânză de oaie .Ne făcea călăvie adică pâine caldă cu un pic de vin şi zahăr.
Erau minunate acele zile. Bucatele erau simple şi mereu o rugam pe bunica să ne facă scovergi în care era mare meşteră. Fiecare mânca după gust şi pofta inimii cu gem, brânză sau miere. Sfârşiturile de săptămână erau minunate. Veneau şi ,,orăşenii,, bunicii având 4 copii care se adunau la sfârşit de săptămână. Mesele atunci erau minunate. Nu conta ce bucate avea, nu conta dacă erau de post sau de dulce erau cele mai minunate mese. Bucuria revederii, fiecare povestind ceva fără să conteze dacă acel ceva era un nimic sau un lucru important făcea ca bucatele să fie minunate.
Cred că atunci mâncam cele mai bune tocăniţe iar supa cu tăţei făcuţi de bunica, cu bănuţi de aur plutind, plăcinta cu brânză de oaie sau urdă, mămăliga cu lapte şi puţină sare, puiul la ceaun erau grozave. Nici nu ştiam când se goleau farfuriile, noi ascultând poveştile celor mari.
Astăzi ,adult fiind îmi par grozave acele mese, bucatele grozave şi oricât am încercat mai târziu nicioadată nu am regăsit pe deplin acele gusturi. Poate pentru că mesele erau atunci legate de ideea de acasă, reunire.

mesele in familie….inca fac parte din felul nostru , al familiei mele, de a fi. trebuie sa va spun ca eu nu am avut bunici la tara, mai oraseni au fost. insa mesele in familie erau la fel de savuroase chiar daca eram doar eu, frate-miu, mama si tata. mesele de care va povestesc se inamplau in weekend cand eram impreuna. intotdeauna, vara, iarna incepeam cu branza cu mamaliguta si smantana. cred ca am mancat tone de branza :))) fratele meu, copil fiind, a incercat si varianta cu paine, dar trebuie sa va aspun ca painea era facuta de mama la soba pe gaz pe care o instalase tata, pe hol, la etajul 4 unde locuiam. soba avea dublu-rol, facea cald, ca era mai greu cu caldura si apa calda la etajul 4 si mama facea paine, zilnic, si la sfarsit de saptamana placinta. mama nu face multe prajituri, dar placinta si cozonac ca al ei nu gasesti! apoi treceam la felul doi, o zeama, de oricare si repede la felul principal, o friptura, un peste. si urma desertul de care v-am amintit mai devreme. dar legea era branza cu mamaliguta si smantana! cand a aparut in peisaj sotul meu a inceput sa ia parte la aceste mese in familie iar acum i-a intrat asa de bine in obicei ca stie ca avem program in weekend si nu sarim peste evenimentul asta oricare alta ar fi oferta. va inchipuiti ca o asemenea masa dura 3-4 ore timp in care ne povesteam tot ce ni se intamplase in cursul saptamanii si nu cred ca gasesc un mod mai bun si placut de a petrece ” some quality family time” cum ar spune americanul!
mi-a facut o pofta relatarea mea, incat desi e luni, abia astept weekendul si placitna mamei!

Iubesc sa luam masa impreuna intreaga familie,sa ne adunam toti chiar daca asta se intampla mai rar,doar de sarbatori,la aniversari si zile de nastere.Insa bucuria mea nu a fost niciodata pe deplin pentru ca intoteauna cineva a lipsit,tatal meu care m-a parasit cand eram mica,a carui lipsa o simt si acum cand sunt si eu parinte.Mi-as fi dorit ca macar acum in ultimul ceas sa-si aminteasca de mine si sa ni se alature,sa fie alaturi macar de nepotica lui daca de mine nu a fost.Ador sa fac pregatiri,sa gatesc tot felul de bunatati pentru familia mea,sa-i vad pe ceilalti fericiti si multumiti.Mi-e tare dor si de bunica mea care in copilarie ma rasfata cu tot felul de bunatati facute de ea,pe care de altfel le face si mama mea dar parca tot mai bune erau ale bunicii.Preferatele mele erau retisele(le-am vazut in imaginea 4,asa le zice in Salaj,de unde e bunica) cu cartofi,cu branza si ceapa verde,marar,loboda etc,eram innebunita dupa ele.Nu era Duminica in care bunica sa nu ne faca supa cu taietei de casa pe gaina,piure de cartofi si friptura.Lastele cu cartofi(taietei lati) erau la fel,delicioase.As vrea sa pot da timpul inapoi,sa redevin un copil,dar din pacate nu am cum.

Era o poveste desprinsa din carti,o poveste despre care la toti ne place sa povestim.Eram eu(mezina familiei),mama,fratele si sora.Adeseori mama ne pregatea cate o surpriza culinara din ceea ce ne placea noua si ne strangeam seara intr-un colt de bucatarie si savuram bucatele mamei intr-o veselie si armonie deplina. Vestea s-a raspandit si in curand tot blocul avea sa stie cata armonie domnea in familia noastra.Si asta pentru ca,vecina de la 2,vecinul de la parter,catelusa vecinii din fata usii noastre si alti prieteni de-ai fratilor mei au devenit curand membri ai meselor noastre in familie.Mama „lua sub aripa ei” pe toti cei se „cuibareau” seara de seara la noi,iar fericirea si multumirea era si mai mare.MI-aduc aminte de exemplu,ca mergeam toata gasca la Inviere de Pasti si apoi dupa slujba,ne intreceam pana acasa unde stiam ca ne asteapta mama cu masa pusa si cu zambetul pe buze.Imi tresare inima si acum cand imi amintesc cata zarva era la masa cand vedeam bucatele multicolore si langa farfuria fiecareia dintre noi un cartonas:”Paste Fericit!Cu drag,mama!”Si-apoi ne placea sa „botezam” fiecare preparat si sa ne amuzam copios:”oua pletoase,sarmale imbufnate ,pasca zambitoare :)) etc.Si in timp ce savuram din toate,in timp ce toata lumea vorbea in legea sa,mama ne privea din capul mesei cu ochii slipitori de bucurie si mai radea pe sub mustati de cate unul din noi zicand:”Ce sa va mai dea mama bun?” Si-asa erau mesele noastre in familie,de sarbatori,in weekend,ori de cate ori se putea.Astazi,amintirea vie a vremurilor trecute ne-a facut sa readucem magia gustului,in lumeafermecata a meselor in familie,plina de trairi nebanuite..

Atunci cand eram mica bucuria mesei in familie era imensa.Am avut norocul sa ma nasc intr-o familie destul de numeroasa si acest lucru ma facea foarte fericita.Masa pentru mine, era un moment pe care il asteptam cu multa nerabdare.Tin minte ca mama mea ne facea intotdeauna o multime de preparate delicioare pe care noi le savuram cu drag..Eram o familie implinita.Acum, masa nu mai inseamna pt mine acelasi prilej de bucurie, insa ma gandesc cu drag la tot ce a fost o data, la prajiturile si la toata bunatatile facute de mama mea..care din pacate nu mai e.Am multe amintiri frumoase la care ma gandesc atunci cand servesc masa alaturi de tatal si fiica mea..ei reprezentand mica mea familie.

Eu sunt mereu pe drumuri,am un program foarte incarcat…asa incat rarele noastre mese in familie se rezuma la un mic dejun in week-end.Si atunci ma bucur sa redescopar constantele din viata mea: cana cea mare de capucino a sotiei mele…ceasca verde de cafea a mamei…vesnica mea cana cu lapte…bolul cu ursulet pentru cereale al micutei noastre printese…si „Tatal Nostru”murmurat de mama(acum ca tata nu mai este)…Dar mai apar si surprize! Sandwichul capata diverse forme(fluturas,floare,mutrita,soldatei…),in functie de inspiratia micutei…si tot ea este cea care …mai nou…o ajuta pe buni sa aseze masa si sa spuna rugaciunea…

Inchid ochii si o moleseala placuta imi cuprinde tot trupul si ma trezesc deodata inconjurata de liniste, mult verde si aer curat. Pentru o clipa mi-am zis ca am ajuns in Rai, caci dupa cum il descriu oamenii, asa parea sa fie, insa indoiala mi-a fost alungata rapid de un glas bland, glasul bunicii care ma invita sa-i dau o mana de ajutor, stiind cat de mult imi placea sa ma implic in treburile casei. Bucuria de a sta adunati toti in jurul mesei era precedata mereu de o bucurie la fel de mare, aceea de a participa cu trup si suflet la bucatele ce aveau sa fie pregatite. Diminetile senine in care mergeam cu bunica in gradina sa adunam cate ceva din petecul de pamant din jurul casei pe care-l ingrijeau cu atata drag vor ramane de neuitat pentru mine. Nu facea mancaruri sofisticate, ci lucruri simple din ce avea la indemana, dar cu maiestria si imaginatia ei reusea mereu sa ne cuceresca pe toti. Toate aveau un farmec aparte – mamaliga coapta pe plita de afara, la foc de coceni, lipiile frumos rumenite, mancarea de stevie, cartofii copti pe jaratec, branza cu cheag alba ca panza in care era pusa, borsul de stevie si loboda ori alte verzaturi, borsul de peste facut la ceaun, afara, la dogoarea focului de lemne, cozonacii copti in vatra ce se faceau doar de sarbatori si cate si mai cate. Insa, mai presus de orice era faptul ca reusea sa faca din fiecare masa o adevarata sarbatoare. Lasam toti tot ce aveam de facut si cat ai clipi din ochi ne mobilizam cu mic cu mare sa asezam masa si sa ne bucuram in tihna de ea. Nu stiu, parca in acele clipe timpul se oprea in loc, eram parca intr-o alta dimensiune – radeam, povesteam si nu mai conteam cu laudele la adresa gustoaselor bucate din farfurii. Plutea in aer o stare de euforie care mi-as fi dorit sa dureze vesnic. Deschid ochii. Ce vis frumos! Ba nu, n-a fost un vis, ci pentru cateva clipe m-am intors in timp si am retrait o farama din vremuri demult apuse.
Am incercat de-a lungul anilor sa recreez atmosfera pe care am trait-o in copilarie. Au trecut multi ani de atunci, s-au schimbat multe, unii dintre cei dragi au trecut in nefiinta, vremurile au devenit mai tulburi, am devenit parca mai incrancenati si intr-o continua lupta cu noi si cu ceilalti sau cine stie… poate asta inseamna sa te maturizezi, insa au ramas si lucruri neschimbate, frumoase si neschimbate, iar unul dintre acestea este bucuria de a gati, de a pregati masa pentru cei dragi si a ne aduna in jurul ei la fel ca in copilarie. Desi pare un lucru banal sa iei masa cu familia, pentru noi e un prilej de a ne rupe de agitatia cotidiana, de a face lucrurile impreuna, de a da frau liber imaginatiei, de a trai noi experiente atat gustative, cat si vizuale si de a ne marturisi si pe aceasta cale dragostea pe care le-o purtam celor cu care trecem prin viata si cu care impartim si bune si rele. Imi place sa gatesc pentru cei dragi, sa-i surprind cu preparate, culori, gusturi, combinatii si forme de tot felul si mai mult decat atat, ador sa le citesc pe chipuri nerabdarea de a se aseza la masa, incantarea cand mananca si lungile discutii din jurul mesei, mai ales la ceas de seara, cand iau nastere planuri noi, cand oboseala sau neplacerile de peste zi dispar ca prin farmec parca si cand privirile calde si cuvintele se intersecteaza cu aromele din bucatarie, iar in aer plutesc doar ganduri bune si grijile sunt alungate ca prin farmec de atmosfera destinsa si vesela. Stiu, e o bucurie simpla, insa bucuriile simple ne fac viata mai frumoasa daca stim sa le descoperim, sa le apreciem si sa nu uitam de ele.

prin natura serviciului ,am ocazia sa iau pranzuri diferite,diversificate si exotice uneori.sunt prazuri (mese ) de afaceri ,rapide ,”sterile ” as putea spune , la care bucuria gustului este depasita de bucuria succesului. pranzurile cu mama in schimb sunt pline de savoare ,de liniste ,de relaxare .sunt pranzuri care isi lasa amprenta cu fiecare ocazie ,pranzuri care prin simplitatea lor dar prin bogatia gustului ma implinesc , ma definesc , pranzuri care ma intorc in timp , pranzuri la care as vrea sa am „programare ” toata viata …

Tanjesc dupa anii copilariei cand mama ne rasfata cu tot felul de bunatati, incepand de la ciorba de vacuta dreasa cu smantana, sarmalutele care se topeau in gura ( cele mai bune din lume, pot spune -n-am mai mancat nicaieri asa gustoase) placinta dobrogeana ce avea deasupra un strat gros de oua batute cu smantana (dupa care si acum salivez), ciulamaua de pui cu mamaliguta (un deliciu) , chiftelele cu marar si cate si mai cate bunatati dupa care simteam o mare bucurie , nu numai datorita gustului ci si reunirii familiei in jurul mesei in care ne povesteam fiecare ce am facut peste zi, ce nebunii am facut pe la scoala sau cu copiii de joaca.Momentele cand ne adunam intreaga familie in jurul mesei erau minutele cele mai pretioase din intreaga zi , dar atunci nu ne dadeam seama, nu le apreciam valoarea pentru ca eram niste simpli copii care ne bucuram de minunatiile ce ieseau din mainile mamei si savuram toate delicatesele si fugeam repede la joaca sa nu cumva sa pierdem ceva. Abia acum peste ani ne dam seama ce mult inseamna masa in familie si cat de important este acest lucru la dezvoltarea abilitatilor sociale ale unui copil.
Pe timpul vacantelor de vara eu si sora mea mergeam la mamaia la tara unde eram si acolo rasfatate cu tot felul de mancaruri cu specific pescaresc . Facea mamaia o ciorba delicioasa in care punea mai multe soiuri de peste si la urma leustean proaspat tocat , ca mereu mai ceream o portie, asa de gustoasa era , sau gatea marinate din peste, saramura de crap, peste la protap. Tataia era pescar si toata ziulica mergea la pescuit si ne aducea numai bunatati si intr-adevar simteam bucuria gustului de peste. Cand aducea raci era mare bucurie pentru ca tuturor ne placea si mancam pana ni se increteau degetele de la curatat coditele (ele erau cele mai gustoase) ne adunam cu totii mamaia, tataia, si patru nepoate plus ca daca se nimerea la sfarsit de saptamana veneau si parintii mei si ai verisoarelor si incingeam o masa unde stateam la povesti vreo cateva ore. Bucuria gustului la mine vine din copilarie in care am savurat mancaruri dupa care tanjesc mereu si cel mai important lucru este de a ne aduna toata familia in jurul mesei si de a ne bucura impreuna !

Mesele in familie sunt unicul prilej de a ne intalni si de a depana lucrurile petrecute in acea zi sau saptamana.


Video: Ensalada Caprese al horno


Comentarios:

  1. Stevan

    Enhorabuena, este maravilloso pensamiento te vendrá muy bien.

  2. Baxter

    Cómo descargar ayuda

  3. Graent

    la magnifica frase

  4. Yojinn

    Es el pensamiento simplemente excelente



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